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sábado, 5 de septiembre de 2026

MONASTERIO DE MONFERO

El Monasterio de Santa María de Monfero fue fundado en el año 1134 por los nobles D. Alfonso Bermúdez y D. Pedro Osorio (tío y sobrino). Inicialmente estuvo encomendado a los benedictinos de Santa María de Valverde hasta el año 1147, en el que se convertiría en cenobio Cisterciense de manos de la Abadía de Sobrado. Se levantó entre dos capillas de gran devoción popular en la zona: la de San Marcos y la de Virgen de la Cela.

Al llegar de frente, lo primero que impresiona es la fachada de la iglesia, de líneas barrocas, con un ajedrezado de pizarras incrustadas en el granito, así como su única torre ya que la otra fue destruida por un rayo en 1879; es el escudo de Monfero. 

Conserva un Muro Románico, del siglo XII. Se trata de parte del muro meridional de la iglesia primitiva; sobre él cargan las bóvedas del tramo septentrional del claustro reglar.

La Iglesia fue inaugurada en 1656. Con planta de cruz latina, nave principal de 65 metros y el crucero que da lugar a una gran cúpula octogonal. En su interior destacan las tumbas de los Andrade, dueños y señores de estas tierras en eses siglos, tanto Nuño (O Mao), como Pedro, Diego y Fernán (O Bo). La Chirola, finalizada en 1716, es cuadrada con techo en bóveda de cañón y con casetones ornamentados; su disposición y motivos le dan un cariz jeroglífico que juega con la imaginación.

 

 

 

La Portería, a la derecha de la fachada de la iglesia, lleva al Claustro de la Hospedería (o occidental); fue comenzado por Juan de Herrera en 1574 y terminado hacia 1619. El primitivo era renacentista; hoy sólo quedan cuatro columnas. Anexa está la cocina, del siglo XVIII.

Adosado a la iglesia está el Claustro Reglar (o central), el mejor conservado. El primer piso del está inspirado en el claustro de la Catedral de Santiago, el segundo es plenamente renacentista. En el centro se encuentra una fuente. Del lado sur, adosado a la cocina está el Refectorio, una sala alargada cubierta de bóveda de cañón, parcialmente conservada y decorada con grandes casetones (1611). Del lado poniente se abre la Sala Capitular, del siglo XVII, que comunica con la iglesia por una antesala.

Los restos del Claustro Oriental, que era el más extenso, se encuentran abandonados e invadidos por la vegetación.
 
El campanario izquierdo de la iglesia del Monasterio de Santa María de Monfero se destruyó en el año 1879 a causa del impacto de un rayo. Desde entonces, la iglesia luce asimétrica, conservando únicamente la torre del lado derecho.
 

En la actualidad y cada primer domingo de julio, se sigue celebrando una romería en honor la Virgen, en el entorno del Monasterio.

Fotos antiguas:

Díptico: 




FUENTES:

 
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lunes, 16 de diciembre de 2024

Monasterio de San Martín de Xuvia (s. IX)

El monasterio de San Martín de Xuvia, popularmente conocido como "do Couto" es el monumento más representativo de Narón. Aunque el templo existe desde el siglo IX, fue mandado reconstruir por el Conde de Traba en el siglo XII. En 1835 Mendizábal decreta la desamortización y el monasterio se convierte en iglesia parroquial.

 
 
El antiguo monasterio se alza en el lugar de "O Couto" del actual municipio de Narón, asomado a la incomparable ría de Ferrol. Está consagrado a San Martín Dumiense  y su origen se fecha anterior al año 977, cuando era una congregación en un terreno acotado, propiedad de la familia Traba. Esta pequeña hermandad, recibe múltiples donaciones en el siglo X y XI. En la segunda mitad del siglo XI, destacan las concesiones efectuadas por miembros de la familia de los condes de Traba. 

 
 
Aunque se desconoce la fecha exacta de su fundación, diversos estudios sitúan en el siglo IX la fecha de construcción de este monasterio, si bien coinciden en subrayar que la época de su máximo esplendor la alcanzó con su incorporación a la Orden de Cluny, en el siglo XII, tras una donación de la familia Traba. Es por tanto, la Iglesia de San Martiño de Xubia, antiguamente bajo el mando de un convento cluniaciense, una edificación de finales del s. VIII, reconstruida en 1137 por orden del conde de Traba. Este monasterio llegó a ser uno de los principales de la Península Ibérica y de él se conserva la iglesia románica, fechada en los siglos XII - XIII.

 
Se trata de un edificio románico con añadidos del barroco gallego del XVIII. Una pequeña visita a la iglesia y dependencias monásticas puede mostrarnos una serie de datos alusivos al desarrollo constructivo continuo de este monasterio.

La actual planta basilical de la iglesia consta de tres ábsides semicirculares, muestra un gusto francés que pudo llegar a Xuvia con los monjes cluniacenses a partir del año 1114. Sobre la nave central, tres escalones, dan paso a la capilla mayor, profusamente iluminada por tres hermosas ventanas, enmarcada en un gran arco de triunfo. Dos arcos de medio punto conforman las dos capillas absidiales de la nave del evangelio. Una cubrición común de madera extiende su techumbre sobre las tres naves.

La puerta es única, no existe otra semejante en ninguna iglesia románica conocida. Carece de tímpano, porque el original se rompió y fue luego reutilizado como base de una ventana en las dependencias monásticas. Muy sencilla, la puerta se arma sobre dos arquivoltas coronadas por un arco decorativo de cuadrados y semicírculos rebajados en la piedra (tacos y billetes). Muestra un rigor cisterciense que pudo llegar a finales del siglo XII.
 
El austero templo sorprende albergando en su interior el sepulcro gótico del caballero Rodrigo Esquío, del s. XV, descubierto durante unas obras de restauración llevadas a cabo hace algo más de una treintena de años. En el interior de la iglesia también pueden contemplarse una colección de más de cincuenta capiteles y canecillos, con figuras vegetales, monstruos y alegorías al inframundo, de estilo compostelano.

 
Fernando Esquío fue un trovador gallego de finales del siglo XIII y comienzos del siglo XIV . Apenas existen datos sobre su vida, Nacido en el siglo XIII, en Neda, su apellido era común en localidades como Neda o Jubia. Es posible que fuese de familia noble, puesto que había Esquíos al servicio de los condes de Andrade y como priores del monasterio de San Martín de Xuvia. Estudiosos como Ricardo Carvalho Calero sostienen que su apellido pudo haber sido Esquío (ardilla en gallego), como otros trovadores medievales que tuvieron o adoptaron como apellido el nombre de un animal.

 
Se conservan tan sólo nueve cantigas suyas: tres cantigas de escarnio y maldecir, cuatro cantigas de amigo y dos cantigas de amor.​ Su obra destaca por tener recursos métricos y estróficos muy elaborados. En la localidad de Neda existe un instituto de educación secundaria con su nombre.
 
Se sabe que desde este monasterio arrancaba un túnel que conducía a la rivera de la Ría. También parece ser que existió otro túnel orientado tierra adentro. Diversas historias y misterios fueron conocidas en relación con estos pasadizos secretos.


Los restos del monasterio, la iglesia parroquial y el edificio anexo de la casa rectoral fueron declarados en 1972 Bien de Interés Cultural con la categoría de monumento histórico-artístico.
 
 
Libros recomendados:
  • Sinopsis monográfica del Monasterio Benedictino de San Martín de Jubia o del Couto (1981), por Arturo Souto Vizoso.

  • San Martíño de Xuvia, por Antonio Aguayo Cobo e María Dolores Corral Fernández.

sábado, 26 de enero de 2013

MONASTERIO DE CAAVEIRO Y FRAGAS DEL EUME

Las Fragas del Eume es un parque Natural situado en el noroeste de España y abarca 9.126 ha en las riberas del río Eume. Fue declarado parque natural en 1997, y también  como Lugar de Importancia Comunitaria, coincidiendo sus límites con los del parque natural. Sus fragas están consideradas uno de los mejores ejemplos de bosque atlántico termófilo del continente europeo.

Dentro de los límites del parque existen numerosos vestigios de la actividad humana, como los hornos para hacer el carbón vegetal. También hay restos de interés histórico y de la arquitectura tradicional, tales como cruceros, puentes y santuarios.

Pero como muestra de la presencia humana en el parque destacan los monasterios medievales de Monfero y Caaveiro.

El monasterio de Caaveiro se estableció en el año 934 en las Fragas del Eume, (Provincia de La Coruña), Comunidad Autónoma de Galicia, España, para acoger a los numerosos ermitaños y anacoretas que vivían dispersos en la zona. Pero pronto, importantes donaciones de S. Rosendo engrandecen el patrimonio del monasterio recibiendo este la mayor parte de las tierras cultivables existentes a la derecha del Río Eume y le conceden jurisdicción sobre villas y feligresías eximiéndolo de la autoridad del arzobispado de Santiago de Compostela.
 

Obtiene así el cenobio un gran poder, alcanzando su iglesia la categoría de Real Colegiata (con seis canónigos) que conservará hasta finales del siglo XVIII, época en la que, tras quedar abandonado, queda al cuidado de un casero e inicia así su decadencia y deterioro. Acabando el siglo XIX, Pío García Espinosa, que había comprado buena parte de las tierras que rodean el monasterio, consigue una autorización del Arzobispo de Santiago para restaurarlo. Derriba, para acometer la restauración, la casa delantera y la iglesia prioral, edifica un pabellón almenado y reconstruye la capilla de Sta. Isabel.

Los restos más antiguos son del siglo XII, destacando la iglesia que se levanta sobre un montículo muy escarpado que obligó a sus constructores a salvar los desniveles del terreno por medio de altos muros con contrafuertes y estancias subterráneas. Del templo románico se conserva en buen estado la cabecera y buena parte de la nave. Queda también en pie un hermoso campanario barroco del siglo XVIII, obra de la escuela de Simón Rodríguez. La casa de los canónigos y las cocinas del monasterio también se conservan aceptablemente.
 
El conjunto fue declarado en 1975 Monumento Histórico Artístico por su importancia arquitectónica.
Las Fragas del río Eume son un destacado representante de la fase clímax de la vegetación gallega. Los bosques de ribera, de los que el parque es un buen ejemplo, se distinguen por sus ecosistemas de elevada biodiversidad, particularmente en lo que respecta a la flora. Tradicionalmente fueron muy explotados por el hombre por la riqueza y fertilidad de los suelos, y por eso son ecosistemas poco frecuentes y conservados únicamente en zonas aisladas, como estas fragas.
 

El árbol con mayor presencia en el parque natural es el Roble. También tienen gran presencia en el parque los castaños, dominantes en algunas zonas después de robarle la tierra al carballo gracias a prosperar más rápidamente y dar fruto para el consumo humano. El abedul ocupa dos tipos de espacios: las zonas tradicionales de los bosques de ribera y zonas marginales donde los robles se perdieron, y en el que crecen rápidamente. Estos espacios están siendo sustituidas por las acciones de conservación de roble.

En este parque se encuentran también unas 20 especies diferentes de helechos, que es una de las principales características de estos bosques. Los más comunes son el Blechnun spicant y el Dryopteris affinis subsp. Affinis.

Las fragas, por su clima húmedo y sombrío, son el entorno ideal para los anfibios. En las del Eume viven 13 de las 15 especies de Galicia. la salamandra común y la salamandra gallaica son muy comunes en las masas de los bosques caducifolios que son sus biotopos naturales. Otras especies también están presentes, como el sapo común, la rana común (que vive en los arroyos afluentes del Eume.

Entre las aves destacan las que se han adaptado a cazar en el bosque, como los azores y el búho chico.También las que viven en espacios más abiertos como el halcón peregrino, el milano común y real. Entre los pequeños insectívoros podemos resaltar el trepador azul, pito real y pito verde. En las orillas de las vías fluviales del parque destacan el mirlo y el martín pescador.
 

 Entre los mamíferos destacan la nutria, la garduña y la jineta. Abundan también el corzo, el zorro, el ciervo y el tejón. También en las zonas más elevadas y apartadas de los núcleos de población hay poblaciones de lobo.

Entre los peces destaca el Reo y la trucha, además de otros como el salmón la anguila, espiñento y lamprea.



 FUENTES: Fragas del Eume