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miércoles, 9 de abril de 2014

Aquaciencia, en el parque Reina Sofía de Ferrol (2014)

Aquaciencia se trata de un pequeño parque temático de aproximadamente 5000m², situado en un lateral del parque Reina Sofía de Ferrol.

Aquaciencia, con un valor aproximado de 1,2 millones de euros es una referencia para los colegios e institutos de Ferrol dado que en su creación han participado unas 15 personas profesionales de la formación.

Este jardín didáctico sobre el agua trata la energía, las propiedades del agua y sus aplicaciones como el uso para medir el tiempo mediante un reloj egipcio, un acueducto para el abastecimiento a la población, un ariete hidráulico para el transporte de agua de un depósito a otro, una pequeña central hidroeléctrica encerrada en un edificio que por las tardes permanece cerrado, un sifón, una noria de pedales usadas por los chinos para regar los arrozales y otra manual.

Actualemente este interesantísimo parque temático acumula desperfectos por estar con todos los elementos a la intemperie, y por el uso didáctico que recibe de los numerosos visistantes que actuan en los mecanismos. Es evidente que por parte del Concello de Ferrol no están prestando el debido interés en mantener en buen estado este museo, y prefieren invertir el presupuesto del concello en otros menesteres de más interes para ellos, olvidandose de los más pequeños que serán los que reciban una "mala herencia" motivada por su deficiente gestión. En torno al mantenimiento de la zona didáctica de Aquaciencia, en el interior del parque Reina Sofía actualmente hay numerosas unidades cerradas al público, pasarelas de madera levantadas y el deterioro de muchos otros elementos de interés.

Situación y contacto:
Calle: Parque Raíña Sofía s/n
15402 Ferrol - A Coruña

lunes, 7 de abril de 2014

Análisis de Cámaras: ZENIT 12

En esta nueva entrada sobre equipos fotográficos utilizados por Visiones de Ferrolterra, vamos a mostrar la cámara rusa ZENIT 12. Esta cámara fue una auténtica superventas en la década de los 80, y fue mi segunda cámara de fotos (Carlos Rodríguez), el modelo que ilustra este reportaje fue adquirida en Canarias en el año 1988 y está en un estado de conservación óptimo, sin un solo rasguño.

La primera vez que la cogí en mis manos la Zenit 12  me acordé inmediatamente del tanque ruso T-34, no es muy voluminosa pero pesa casi 1kg!. La sensación de estar cogiendo algo  tremendamente resistente y sólido es evidente, sobre todo si en la otra mano estamos agarrando al mismo tiempo una cámara alemana Agfa Click-I de baquelita, casi igual de voluminosa pero que solamente pesa 183g.
Como decíamos, la contundencia con la que está fabricada está cámara rusa recuerda al indestructible tanque soviético T-34, evidentemente una cámara de fotos no tiene mucho que ver con un carro de combate, pero la filosofía utilizada por sus diseñadores está claro que fue exactamente la misma.
 
 
Los cuerpos de las cámaras rusas ZENIT han sido producidos por las fábricas KMZ (Krasnogorskiy Mekhanicheskiy Zavod) a partir del año 1952 en Moscú y por BelOMO desde los años 1970 en Bielorrusia y los objetivos normales Helios-44 que las acompañan fueron producidos también en las localidades de Vileyka y Valdai. La marca Zenit se identifica principalmente con las cámaras SLR de 35mm, aunque otros tipos de cámaras soviéticas han sido bautizadas con este nombre.
 

Marca:
ZENIT
Modelo:
12
Año de fabricación
1983-1994
Tipo
SLR (del inglés Single lens réflex)
Objetivo
Standard: Helios-44-M-4 with a 58mm focal length and widest aperture of f/2.
ISO
16 a 500
Velocidad:
1/30, 1/60, 1/125, 1/250, 1/500 and Bulb mode.
Peso
0,95 Kg
Tipo y dimensiones negativo
35mm perforado. 35 fotos
Fabricación
U.R.S.S.


La siguiente imagen se observa la Zenit 12 con la tapa posterior abierta y con el obturador cerrado, la cámara estaria preparada para poner una nueva película de 35mm.

Pulsamos el disparador en modo bulb, y abrimos el obturador mientras mantenemos pulsado el disparador, observamos el diafragma del objetivo Helios 44-M4.

La imagen siguiente muestra la cámara con el objetivo quitado y se ve el espejo que permite ver a través del visor.

En la imagen siguiente  pulsamos el disparador (en modo bulb) y elevamos el espejo, el obturador se abre y lo que se ve detrás es la tapa trasera de la cámara.

La Zentit 12 Tiene un fotómetro que funciona con dos leds, uno indica sobre exposición y el otro subexposición, cuando están los dos encendidos es que tenemos bien configurado la apertura y la velocidad. En el visor tenemos un dial para hacer la lectura del fotómetro, este funciona con una pila tipo botón, con la tapa situada a la izquierda del visor. 
 

Objetivo Helios-44M-4:
El objetivo de serie es el Helios de 58mm que tiene como característica su gran luminosidad de f2. El  montaje del objetivo en el cuerpo es del tipo M42, por medio de rosca.

Este Helios-44 fue producido con montura a rosca M42 o con bayoneta Pentax K para la Cámara Zenit 212K y otras Zenit que le siguieron también con montura K. La letra "K" en el nombre hace referencia a la montura Pentax K. Este lente tiene una multicapa de recubrimiento, lo que mejoró la transmisión de luz y la reproducción del color. Las letras "MC" en el nombre hacen referencia al recubrimiento de varias capas. El diseñador del objetivo MC Helios-44K-4 fue P. A. Lapin.

Resolución (centro/borde) 42/21 líneas/mm. Rosca para la fijación de filtros M52 × 0,75. Recubrimiento de múltiples capas. Diafragma con cliks.
 

  
Objetivos Helios-44M
El objetivo soviético Helios-44 (en ruso: Ге́лиос сорок четыре, pronunciado aproximadamente Giélios soroc chitirie) del fabricante de cámaras y ópticas fotográficas Zenit es un objetivo normal, cuyo esquema óptico fue diseñado por el GOI, el Instituto Optico Estatal de la URSS en 1951, que se basó en el objetivo producido por la empresa alemana Carl Zeiss Jena llamado «Biotar 2/58".

Longitud focal 58mm. Apertura 1:2,0. Construcción de 6 elementos en 4 grupos. Campo de visión 40°. Tamaño del negativo 24 × 36mm.

El Helios-44 se fabricó en las plantas KMZ de Krasnogorsk, Moscú, Rusia, BelOMO (llamada también MMZ) en Minsk y en Vileyka, ambas en Bielorusia y en la planta Júpiter de Valdai, Rusia entre 1958 ó 1965 y 1997 ó 2001, aunque no se ha encontrado una referencia certera respecto de estas fechas. Es una de las lentes de cámaras más populares en el mundo dado que equipó como objetivo normal a generaciones de cámaras Zenit, cuyo número total se estima en más de 16 millones de unidades. Prácticamente imbatible dada su relación precio bajo y alta calidad, a tal punto que hoy es visto como un clásico y aún buscado por profesionales y aficionados como parte de un set de ópticas para cámaras digitales, a las que se acopla vía un adaptador específico.

Los Helios-44 se fabricaron con varias modificaciones periodicas respecto del modelo básico: Varios tipos de montura, M39, M42 y Pentax K. Diafragma de 2, 6, 8 ó 13 hojas, hechas de aleación de aluminio sin pintar. Control del diafragma manual, preset o automático. Diferentes tipos de recubrimiento de una o de varias capas (multicapa). Varios diseños de carcasa. Varios colores de pintura y sin pintar. Incluso dentro de un mismo modelo de objetivo pueden encontrarse pequeñas variaciones de diseño. Las primeras dos cifras del número de serie suelen indicar el año de fabricación, aunque no es así si comienza con cero. Cada planta de fabricación imprimía un logo distintivo en el frente del objetivo.
 
Modificaciones Helios-44M:
Los Helios-44 están construidos mayoritariamente en metal, lo que los hace muy robustos. Distintos usuarios han reportado desarmar, limpiar y modificar sus Helios-44 con distintos propósitos. Una modificación posible es invertir la lente exterior, con ello se consigue el dado en llamar "efecto tunel", particularmente fotografiando follaje a la luz del sol con el aro de foco en la aproximación mínima. Otra modificación la hacen los usuarios de Nikon quienes alejan el tercer grupo y el cuarto con dos arandelas de 1mm aproximadamente con el propósito de lograr foco a infinito en las cámaras Nikon. Otra modificación consiste en colocar un diafragma oval con el propósito de darle un toque anamórfico. Otra modificación interesante consiste en retirar el tercer y cuarto grupo lo que convierte el objetivo en un 116mm f4, aunque con un registro mayor por lo que se requiere el uso de tubos de extensión o un fuelle para macro (aún cuando se enfoque a distancias muy superiores a las usadas en macro). En el año 2013, la casa Dog Schidt Optiks ofreció en venta Helios-44-2 usados con distintas modificaciones, por ejemplo de bajo contraste, mayores reflejos o con tintes de colores.


MANUAL:

Manual de la Zenith 12 XP:



VIDEOS:



Fuentes recomendadas:

- Análisis de Cámaras: AGFA CLICK-I

- Zenit (cámara)


Recomendación de Visiones de Ferrolterra:
Relacionado con la fotografía y el manejo de equipos fotográficos, en Visiones de Ferrolterra queremos recomendar el curso que imparte el Ferrolano Fran Nieto en la Escuela de formación Technical Courses

http://www.technicalcourses.net/portal/es/cursos/cursos_ficha.php?curso_id=20





miércoles, 2 de abril de 2014

CADA MAÑANA VUELVE LA MELANCOLÍA

El camarero se acerca a la mesa que ocupamos en la terraza de un bar del puerto.
            - Lo mismo por favor. – Le indico con la aprobación de Adriana.
Realiza un gesto de aceptación y desaparece en el interior para volver al poco rato con las refrescantes bebidas en este día de sol primaveral.

El aire del mar llenando nuestros pulmones y la tranquilidad que ofrece el murmullo del agua, todo un placer matutino. Recuerdo las mañanas de resacosos viernes tras largas noches de jueves. Esas horas previas a la vuelta a las clases universitarias de las tardes antes del fin de semana. Horas que torturaban nuestras cabezas más que cualquier otro día en la Facultad.
-  Pues no lo entiendo. – Comenta Adriana despertándome de mis pensamientos. – Aquí se está muy bien. No
veo eso que tanto comentan del Ferrol deprimido…
            - No sabría cómo explicártelo. – Contesto. – Es algo que se lleva dentro, y tras cinco largos  años aquí es lo que creo entender. Para mí es como el enamorado que escribe sobre un amor imposible y que si ese amor fuera posible inmediatamente se disiparía.
- Refresco mi garganta bajo el Sol reluciente para continuar mis explicaciones:
- La visión trágica impide ver todas las posibilidades, pero a un ferrolano parece enamorarle esa visión.  
            - No sé, nunca antes había estado aquí. Cuéntame algo más sobre el tiempo que estuviste aquí. Alguna de esas aventuras que siempre sacas a relucir.
            - Si, claro. – Sonrío. – Para eso estamos aquí.  ¿No? Yo el guía de las anécdotas y tú la turista.
            - Pues la verdad es que como guía no tienes precio. – Replica Adriana divertida. – De verdad, nadie pagaría por tan mal servicio. – Ríe a carcajadas.
Paseamos por el muelle y por las viejas calles con los húmedos y pequeños bares porteños, donde marineros llenan sus copas tras largas jornadas de trabajo y recuerdan viejos tiempos o se inventan hazañas imposibles.
            - Ese. - Le indico señalando a la derecha. – En ese lugar te servían los mejores bocatas que jamás he probado. Una barra de pan completa, con su queso, pimientos, raxo y mayonesa.  – La saliva acompaña a mis palabras recordando esas bombas de colesterol que tan bien sentaban al estómago y al cuerpo, placer en un mediodía de vagancia, tras una larga aventura nocturna.
            - Aja. – Asiente Adriana. – Entonces esa es la razón de tus quilos hace unos años. ¿No?
            - Sí, esa fue la razón. Pero es que eso estaba tan bueno… Tras unos vinos en estos locales con buena compañía, eran todo un goce para nuestras barrigas.
            - Sí. No se puedo negar el encanto que tiene esta zona. – Afirma Adriana posicionando sus gafas sobre el cabello y observando a su alrededor.
 

Recorremos el parque Reina Sofía con sus orgullosos pavos reales, admiramos la visión del Arsenal en la distancia desde los hermosos y floridos Jardines Herrera,  y volvemos al coche para dirigirnos al centro. Tenía que mostrarle un lugar donde recordaba, se decía servían el mejor café de la comarca. Un lugar con clase, digno de exquisitas tertulias literarias donde podríamos imaginarnos a un joven Oscar Wilde debatiendo con sus amigos. El ambiente invita al relajamiento de la mente, pero no disponemos de mucho tiempo y hay mucho aún por ver.

Cogemos camino hacia Doniños, playa que más recuerdo de mi estancia. En el trayecto divisamos la maltratada y olvidada por las administraciones, universidad politécnica de Serantes. Adriana parece sorprendida del aspecto tan deteriorado que ofrece el centro.
            - ¿Y ahí es donde montabais esas fiestas universitarias que me contabas? – Observa sorprendida.
            - No te dejes engañar por el aspecto exterior. Lo mejor de este lugar está dentro.

Es curioso, como con el tiempo, acabas añorando algunos momentos pasados en un lugar que millones de veces odiaste y maldijiste.
Toda la gente que conociste, todos esos momentos que te marcaron en horas de estudios, todas esas locuras realizadas en esta u otra ocasión. Profesores y alumnos peculiares, momentos de agobio, compañeros poco sociables que no compartían su examen. (En este momento los recuerdos me arrancan una gran sonrisa), las cañas en la cantina previas a una gran noche o las tardes jugando a las cartas. Y la cumbre de todo; “El patrón de los Ingenieros”, día esplendoroso donde afloraba lo mejor y lo peor de cada uno; delirio de alcohol, streapers improvisados en escenarios, y mañanas donde unos se despertaban solos y con gran dolor de cabeza, otros acompañados y con gran dolor de cabeza y otros más que acompañados y con dolor de cabeza.
            - Después me tienes que enseñar la discoteca esa donde acababais las noches. Esa con nombre de animal… ¿Zebra no?
            - Mmmmm… No sé si dispondremos del tiempo suficiente. Pero no creo que vaya a interesarte mucho, lo mejor de ese lugar también estaba en el interior, exteriormente no es precisamente una maravilla. Me resulta increíble pensar cómo conseguíamos arrastrarnos hasta esas horas y continuar la noche hasta el amanecer.
Como una zebra acababas al salir de ahí. – Río. -  No sabías si eras blanco o negro. Y después, a volver a casa cantando y botando de pared en pared por toda la calle Real como en un pin-ball.
Pasamos por la Malata donde muestro el campo de fútbol del Racing y el de rugby donde en su momento tuve ocasión de participar con el Almallo.

Full Contact con el gran campeón conocido por todos Juancho Vazquez , Rugby o  la práctica de Capoeira en los últimos años fueron algunos de los deportes que me ofreció la ciudad.
La tarde en la playa fue fantástica, el Sol suave y esa arena blanca y menuda, tan fina, que al coger un puñado y contraer la mano, se escurría entre los huecos de esta.
            - ¿Sabes? – Le digo a Adriana.-  No te lo vas a creer,  pero aquí he visto algunas de las más altas muestras de vanidad. Imagínate, chicas en bikini y con maquillaje… Pues eso lo vieron estos ojos más de una vez.
Adriana se sorprende y se niega a aceptar mis palabras creyendo estoy bromeando.
            - En serio, te lo puedo asegurar. –  Insisto entre risas.

Ya llegadas las seis de la tarde es un buen momento para un pincho y un vino blanco en la Graña, lugar con ese aire tan especial de pequeñas casas de marineros.

Disfrutamos de esos suaves rayos de Sol en la terraza antes de mostrarle lo que para mí siempre fue la joya de la corona de la ciudad; El Castillo de San Felipe del siglo XVI.
            - Volvamos al coche, aún tenemos algo más que visitar antes de que se vaya la luz.
Dentro del Castillo, y a las últimas horas de Sol, observamos desde las almenas el Castillo de La Palma en la orilla opuesta, y el espectáculo de color en el ocaso del Sol con el mar. Adriana parece maravillada.

Volvemos al centro con la sonrisa del que ha disfrutado de un buen día. Y qué mejor forma de acabarlo que con un vino, y disfrutando de la alegría de un mesonero cantor y un espectacular pincho.
            Este último local antes de nuestra despedida a la ciudad la sorprende de forma muy grata, atreviéndose incluso a hacer los dúos al simpático hostelero.
Cuando atravesamos el Ponte das Pías de vuelta, Adriana me dice:
            - No lo entiendo, me lo he pasado fenomenal, y desde luego, tendremos  que regresar… Tú me habías hablado de más cosas,  de unas cuevas o algo así… Y las demás playas….  – Entonces,  se gira en su asiento hacia mí y vuelve a hacerme la pregunta: - ¿Pero cuál es el problema? ¿Por qué siempre dicen que está muerto?
La miro a los ojos y le contesto:
- No lo sé, yo tampoco lo entiendo.
Una ferrolana me mostró lo mejor de su ciudad, y ahora yo hago lo mismo con Adriana. Porque no sólo hay melancolía, pero aquí siempre te despiertas con ella.


AUTOR: David Collazo Dubra

ENLACES RELACIONADOS:
http://editorialamarante.es/libros/novela/el-legado-primigenio