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viernes, 22 de julio de 2022

Estaca de Bares, Mañón. Punto más septentrional de la Península Ibérica

No pertenece a la comarca de Ferroltera, pero eso es irrelevante. El norte de todos los nortes ibéricos, estando muy cerca de los 43º 48'. Según leí una vez, es una pequeña roca que vela en bajamar la que constituye el punto más al norte de la Península. Estaca de Bares marca la separación convencional entre el mar Cantábrico, al este, y la masa oceánica general del océano Atlántico, al norte y al oeste. 

Desde Estaca de Bares y el vecino Cabo Ortegal hasta la frontera portuguesa se extiende la costa más recortada del litoral español, un caso comparable en Europa solamente a las costas bretonas.

Estaca de Bares es un cabo español situado en el municipio de Mañón, provincia de La Coruña, en la comunidad autónoma de Galicia. Constituye el punto más septentrional de España, sin tener en cuenta el islote de Estaquín de Sigüelos al norte. 


Está enmarcada en un paisaje impresionante en el que acantilados separan las rías de Ortigueira y del Barqueiro. Constituye un estupendo observatorio ornitológico en el que se ha contabilizado el paso de más de 280.000 aves migratorias anuales, entre las cuales se encuentra el halcón peregrino, alcatraz atlántico (Morus bassanus) y diversas especies de procellariiformes como la pardela pichoneta (Puffinus puffinus) y la pardela cenicienta (Calonectris diomedea). Lugar declarado de interés nacional.

El faro Estaca de Bares está situado a 101 metros de altura. Es el faro más septentrional de todos los situados en la península ibérica. Está emplazado en una meseta llamada Ventureiro, sobre un montículo que se prolonga en la llamada "punta de la Estaca de Bares", de la que recibe el nombre la que es la frontera imaginaria donde se unen el Océano Atlántico y el Mar Cantábrico. La torre tiene una altura de 33 metros; la luz del faro tiene un alcance de 25 millas náuticas y está en funcionamiento desde el 1 de septiembre de 1850. En el año 1939 se instaló un radiofaro. Desde 1993 depende de la Autoridad Portuaria de Ferrol-San Cibrao. En el año 1998 se eliminó el radiofaro y se instaló una estaciόn de DGPS que se encuentra funcionando en la actualidad.


En este enclave existen instalaciones militares abandonadas. Una de ellas era una instalación de los Guardacostas de los Estados Unidos desde principio de los años 1960, como una base loran (del inglés LOng RAnge Navigation). La estación de Estaca de Bares operaba conjuntamente con las estaciones del gobierno británico en East Blockhouse, Gales y, hasta 1973, del gobierno francés en Porspoder, Francia. En 1978, tras la finalización de las operaciones LORAN de los Guardacostas, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos asumió el control de la base. La base funcionó como una estación de comunicaciones hasta 1991. En la actualidad, estas instalaciones están en ruinas.

Cada pocos años me gusta ir a Estaca de Bares, un sitio que siempre sorprende. Las fotos mostradas a continuación fueron hechas en agosto de 2005. Recuerdo el agradable baño en esa playa de aguas limpias y cristalinas. Casi al final del arenal destacaba la presencia de una roca de cuarzo muy blanco y muy grande, que le da un toque característico a la playa. También el muelle de piedra, de origen dicen que Fenicio, hecho en parte de cantos rodados para poder atracar sus naves mercantes.


Las fotos siguientes fueron hechas en marzo de 2008. Un día gris, nublado, ventoso y bastante frío. Lo de frio lo notamos bastante ya que fuimos en moto. Tomamos unos bocadillos en el muelle y a seguir la ruta hasta Viveiro. En las fotos se pueden ver las embarcaciones subidas al muelle que son del tipo chalana (con el fondo plano). Y junto a la playa las viviendas y bares en primerísima linea de playa, protegidas por algunos muros. Según me comentaron gentes del lugar, en ocasiones, cuando hay fuertes temporales en invierno el agua de las olas tiene llegado a las casas entrando para dentro.


El viento es muy fuerte a medida que se avanza por el sendero hacia la punta norte. Estaca de Bares es de los lugares españoles con las máximas rachas de viento en los temporales. Durante el ciclón extratropical Klaus se registró en Estaca de Bares una increíble racha de 198,4 kilómetros por hora. En esas ocasiones hay que extremar la precaución cuando se camina por esos lugares.


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sábado, 18 de junio de 2022

Jose María Baleato (Siglo XVIII)

Jose María Baleato fue un técnico y construtor de instrumentos náuticos de precisión del arsenal de Ferrol en el siglo XVIII. Nació en la capital departamental gallega del Ferrol en 1743, casi a mediados del llamado Siglo de las Luces, siendo hijo también de un constructor de instrumentos náuticos. Baleato ingresó en el Arsenal de Ferrol en 1762 y desde muy joven aplicó sus facultades a los oficios de carpintería, cerrajería y fundición de metales, adquiriendo el título de maestro mayor en Cerrajería y Fundiciones.

 
Su progreso en los talleres le permitió ampliar sus proyectos iniciales, estableciendo una fábrica de bombas de estilo inglés para apagar incendios, y fabricando todo tipo de ferretería y otros útiles necesarios para la construcción y la Marina.

A fines de 1785, por orden superior, fue a Londres con su hijo Vincent (también empleado del Arsenal) para ser instruido en la construcción de instrumentos náuticos y matemáticos y para familiarizarse con el uso de la máquina para dividir extremidades graduadas, fabricada por Jesse Ramsden en 1768, que la Marina tenía un gran interés en adquirir (el propio Baleato construyó uno a su regreso, aunque exhibió vibraciones que provocaron divisiones defectuosas). De los dos años que cubría inicialmente la estadía, solo estuvieron dieciocho meses, recibiendo un total de diez reales cada uno, el doble de sus salarios.
 
En el año el año 1778, José María, figuraba como Maestro Mayor de Cerrajería y Fundiciones  en el Arsenal de Ferrol.

En el año 1785 José María Baleato pasó destinado a Madrid y posteriormente a Londres para perfeccionar sus conocimientos. A lo largo de dos años se dedica al conocimiento y estudio de los instrumentos náuticos, matemáticos y astronómicos, de Ramsden. De sus hábiles y extraordinarias manos salen a la luz quintantes y sextantes y octantes, así como teodolitos y pantógrafos.

Sextante hecho en Ferrol por Jose María Baleato (siglo XVIII):

 
En 1787, Baleato creó un Taller de Instrumentos Náuticos y Matemáticos en el Departamento, lo que pronto le valió el reconocimiento de superiores y particulares del comercio marítimo. Desde este establecimiento estuvo a cargo de la elaboración y arreglo de máquinas graduadoras y demás instrumentos náuticos utilizados en las comisiones y expediciones marítimas al servicio de la Armada, en sus academias oficiales y en los consulados. En junio de 1793 fue ascendido al grado de teniente y tres años más tarde, en noviembre de 1794, fue nombrado director del taller. Una lista elaborada por el Arsenal de Ferrol en 1796 enumera cerca de doscientos aparatos construidos en la fábrica durante los primeros nueve años de funcionamiento, entre los que se encuentran numerosos sextantes y octantes, teodolitos, pantógrafos, transportadores planos, semiesferas, termómetros, divisores, barómetros, un escala, grafómetro, etc., realizados para las Compañías y Academias de Guardias de Marina de Ferrol, Cádiz y Cartagena, y para corbetas y buques de oficiales y prácticos de la Armada y de particulares.

 
Brujula azimutal, fabricada en Ferrol por José María Baleato (siglo XVIII):
 
A petición del subinspector del Arsenal, José Ezquerra, construyó un quintante, adaptando otro que el propio subinspector había traído de Inglaterra. El nuevo quintante fue probado por el director del Observatorio Astronómico de la Guardia Marina de Madrid, quien lo devolvió en agosto de 1797 con informe favorable, proponiendo además una serie de cálculos matemáticos para calibrar el aparato en caso de uso en operaciones delicadas, como carecía, como su homólogo inglés, de ciertas piezas que facilitaran la rectificación de la perpendicularidad del espejo del alisado y el paralelismo de éste. El quintante, firmado por Baleato, se conserva actualmente en el Museo Naval de Ferrol.

En 1799 fue comisionado como maestro instrumental para instalar la linterna giratoria de la Torre de Hércules, construida en Londres por el capitán José Mendoza de los Ríos (1763-1816). La dirección de la instalación estuvo inicialmente a cargo del comandante e ingeniero Miguel Hermosilla. Baleato modificó el diseño inicial del montaje elaborado por Hermosilla, por considerar que la instalación era insegura por los fuertes vientos que azotaban la Torre. Para la nueva instalación fue necesario demoler la anterior linterna de piedra de mampostería. Esto suscitó ciertas discrepancias entre Hermosilla y Baleato que provocaron, en junio de 1800, la relegación de la dirección en el ingeniero naval Eustaquio Giannini y al año siguiente en su hermano José Giannini, al asumir primero un cargo en Correos. Las 98 piezas que componen el faro llegaron a A Coruña a finales de 1799, tras una escala en Santoña, a bordo del navío "San Pedro de Alcántara". Desgraciadamente, José María Baleato falleció poco después, el 29 de junio de 1801, en un repentino accidente ocurrido en A Coruña, sin poder terminar de montar la linterna. Ésta quedó en manos del operador Francisco Manuel Tellado, a propuesta del mencionado ingeniero a cargo de la instalación, José Giannini.

Baleato había sido ascendido previamente al grado de teniente. Estuvo casado con María Espinosa de los Monteros del Calafate, con quien tuvo una hija llamada María Josefa. Otro de sus hijos, Andrés Baleato (Ferrol, 1766), piloto y cartógrafo, se destacó en los mapas topográficos y cartas náuticas del Virreinato del Perú, y fue autor de varias obras, entre ellas Monografía de Guayaquil (escrita en 1820) e Instrucción para dibujar, sombrear y lavar planos y letras (1826).

Su padre, José Francisco, se había dedicado también a la construcción de instrumentos de navegación. Su hijo, Andrés Baleato, ingresó como meritorio en la Academia de Navegación de Ferrol en septiembre de 1778, contando 12 años de edad, iniciando sus estudios de piloto, al no poder ingresar directamente en el Cuerpo General dado que no era de estado hidalgo. Entre los años 1780 y 1781 estuvo embarcado en la fragata “Santa Perpetua”, participando en diversas acciones navales en aguas del Océano Atlántico, desde el apresamiento de un importante convoy hasta la destrucción de dos buques corsarios ingleses.

La publicación Ferroláns de Guillermo Llorca publicó este año 2018 la biografía de Andrés y José María Baleato. Con anterioridad, el año 2012, el periódico digital ferrolano Galicia Ártabra y el año 2016, la publicación también digital Todo Avante suministraron datos de interés sobre la vida y obra de ambos personajes ferrolanos.


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martes, 17 de mayo de 2022

Postales antiguas de Curuxeiras en blanco y negro

La historia de Ferrol está marcada por el mar, la ría y su puerto. Este comenzó siendo un pequeño muelle dedicado a la actividad de la pesca, el marisqueo y el comercio marítimo, hasta que en el siglo XVIII, en plena Ilustración, y con la llegada de la construcción naval y de la Armada, sufrió una gran transformación (nuevos astilleros, arsenales, etc), germen de la evolución de la villa y del puerto.


 

El año 1371 Ferrol pasó a depender del señorío jurisdiccional de los Condes de Andrade, quedando desde entonces sometido a uno de los más poderosos e influyentes linajes de la Galicia medieval. Su puerto estuvo abierto a las rutas marítimas desde esa época, siendo lugar de atraque tanto de los buques que trasladaban a los peregrinos con destino a Santiago de Compostela, llegados desde diferentes lugares de las Islas Británicas y de las naciones del norte de Europa, como de las naves comerciales procedentes de Flandes y Venecia.


El puerto de la ría de Ferrol hasta bien entrado el siglo XIX tuvo un carácter totalmente castrense, con escasas referencias al pequeño muelle situado en el barrio de Ferrol Vello (Ferrol Viejo). Un nuevo puerto, desvinculado del militar, estaba condicionado por la situación del Arsenal y el recinto amurallado defensivo de la plaza. 




La construcción del Arsenal de la Armada empieza en 1750 y, al mismo tiempo, se va creando una nueva ciudad detrás de las instalaciones militares para acoger a la numerosa mano de obra. Se eligió el emplazamiento anexo al Arsenal hacia el oeste, siendo los primeros estudios de 1856, a partir de los cuales se realizó un pequeño dique del que arrancaba un espigón de 200 metros, se construyó el muelle Sur y una pequeña dársena.


 
 

El 24 de agosto de 1910 se crea por Real Decreto, la Junta de Obras del Puerto de Ferrol y a partir del año siguiente se procede a ampliar la infraestructura existente, se realizan las obras de dragado y ampliación de la dársena con el muelle de Curuxeiras y la ampliación del muelle dos Cantiles. 

 

 
 

En el año 1918 se redacta un anteproyecto que marca las directices para las futuras ampliaciones que se desarrollan en 1944, con un importante salto cuantitativo, creando el muelle de Ribera, hoy Fenández Ladreda, que no se acaba hasta el año 1960, apoyándose en el muelle Sur anterior. Se establecen los accesos ferroviarios al Puerto y al Arsenal. Entre 1949 y 1959 se construyen los muelles que conforman la dársena de Curuxeiras, utilizado como espigón de pasajeros de la ría. 


 
 

 

Destacados fotógrafos nacionales (Pascual Rey, Manel, Manuel Ferrol, Manolo Vilariño, Cancelo, Luis Villar de Francos, más recientemente Sanchez Arrabal) y extranjeros (Walter Wood, Bernard Plossou ...) profesionales, ambulantes y anónimos, plasmaron con sus cámaras la realidad del Puerto en estas imágenes antiguas que aquí mostramos.



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