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Perspectiva de la playa de Doniños, Ferrol, desde las rocas de Punta Penencia.
Desde Punta Penencia, Doniños, Ferrol (Foto Carlos Rodríguez - Julio 2014)
La playa de Doniños pertenece al municipio de Ferrol, parroquia de
Doniños. En verano es muy posiblemente la playa más frecuentada de
Ferrol, debido a su amplio arenal de magnífica arena fina y blanca de
1900
metros de longitud y unos 50 metros de anchura. La playa ostenta el
galardón de bandera azul otorgado por la Fundación Europea de Educación
ambiental.
Desde Punta Penencia, Doniños, Ferrol
La parte de la playa que corresponde al extremo de Punta Penencia está por lo general menos masificada, es algo más ventosa y el oleaje castiga con fuerza en las proximidades de las rocas, zona muy peligrosa.
Esta parte de la playa suele ser muy frecuentada por surfistas y windsurfistas durante gran parte del año.
En 1971, comenzó de la construcción de la grúa pórtico de 800 toneladas
de elevación por 75 metros de altura bajo viga y 145 metros de luz, siendo la más grande
en el momento de todas las que se construyeron en Europa. Se adjudicó a la firma alemana PHP, pero fue construída por la empresa
española Maquinista Terrestre Marítima.
Maqueta del Petrolero Arteaga en la grada de Astano, con la grúa pórtico encima. Museo de la Construcción Naval.
Superpetrolero La Santa María, fue uno de los U.L.C.C (Ultra Large Crude Carrier) construidos por ASTANO en la década de los años 70 del siglo XX, época dorada de la Construcción Naval en España.
La grúa pórtico permitía atender a dos gradas a la vez, con sendos superpetroleros que se hacían de dos en dos, a la izquierda casi terminado el Afran Odissey.
Con esta grúa el
astillero mejoraría sensiblemente la capacidad de servicio de las nuevas
gradas uno y dos y la zona de armamento de estructuras y de los grandes
petroleros. Que pronto se convirtió en el símbolo de la empresa,
alzando orgullosamente, a la vista de todos, las siglas de su creadora.
Petrolero Afran
Odyssey en la grada de Astano en el año 1975, en la grada contigua se
está comenzando a construir otra unidad, la actividad era frenética y
esto generaba miles de empleos.
Plataforma perforadora Discoverer Spirit, una de las últimas construcciones Offshore fabricadas en Astano.
Puente de un petrolero siendo montado en el casco por medio de la grúa pórtico.
Aunque no lo parece a simple vista, la grúa pórtico de la antigua Astano
le saca cuatro metros y medio a las torres de la fachada de la Catedral
de Santiago. La gigantesca grúa con forma de u
invertida es el emblema más evidente de la estrecha vinculación de la
Ría de Ferrol con la construcción naval desde hace décadas. La grúa, que
originariamente era de color verde, mide 74,5 metros, mientras que las
dos torres de la catedral compostelana se plantan en 70 metros.
En agosto de 2015, mientras subía con la bicicleta la empinada cuesta que va a San Felipe, escuché los bocinazos de salida del Crucero velero Wind Surf. Aprovechando que llevaba la cámara de fotos en la mochila, esperé un rato en el alto de San Felipe para hacerle las siguientes fotos.
Las primeras fotos las hice con el barco pasando frente a la Real Villa de Mugardos.
Una vez el barco siguó su camino y quedó tapado por el monte, seguí avanzando un poco por la carretera hasta un punto donde conseguí está fantástica toma entre los eucaliptos, actualmente los arboles han crecido tanto que esta foto sería imposible. Se observa el velero llegando a la altura del Castillo de La Palma.
Ahora el momento más importante, aprovechando que el barco salía a velocidad reducida, me lancé con la bicicleta a toda velocidad cuesta abajo hasta San Felipe, para realizar las últimas fotos.
Aquí se ve al Wind Surf junto al Castillo de La Palma, fotografiado desde el mirador que hay arriba del espigón de atraque de San Felipe.
Esta foto en mi opinión ha quedado fantástica, controle los ajustes en modo manual, con la velocidad de exposición ajustada para captar la iluminación que corresponde a una cálida tarde de verano.
Finalmente, desde el mismo punto hice las últimas fotos, con el velero de cinco mastiles Wind Surf desapareciendo detrás del emblemático Castillo de San Felipe.
Las características principales del buque son las siguientes:
Ateliers et Chantiers du Havre, France 1988 by Société
nouvelle des ateliers et chantiers du Havre. Yard number: 274
Completado:
1990
Eslora Total:
194 metros
Manga :
20 metros
Calado:
5 metros
Tonelaje:
14.745 GRT
Manga:
20 metros
Velas:
7 triangulares, auto-enrollables, operadas por computadora
2.400 m²
de poliéster Dacron, una fibra sintética.
Mástiles:
5 a
50 metros
del nivel del mar.
Motores:
4 generadores diesel electric, y 2 propulsores eléctricos.
Velocidad:
10-12 nudos con maquina solo, y hasta
15 nudos con viento auxiliado con máquina.
Capacidad:
386 Pasajeros
Tripulación:
214
El velero Wind Surf visitó Ferrol en septiembre de 2014, junio de 2015 y agosto de 2015. Todas las fotos
fueron realizadas con una cámara Nikon D3100 por Carlos Rodríguez.
Molino de las Aceñas, foto realizada en agosto de 2018 (Carlos Rodríguez)
El Muíño das Aceñas se encuentra en O Ponto, concretamente en el lugar de Outeiro, en Xubia/Juvia, Narón; es el único molino intermareal de Ferrolterra, constituyendo una parte fundamental del patrimonio histórico del concello naronés. Se construyó en el siglo XVIII por Santiago Beaujardin, el cual, para costear el total de la obra, se asoció con Juan Lembeye, que al final quedó como único propietario al disolverse la sociedad en el año 1796. En 1798, Carlos IV expidió una cédula real por la cual se declaraban Reales Fábricas a esas instalaciones.
Vista del molino de Las Aceñas en el año 1979 (M. Lara).
La presa en el año 1988 vista desde la puerta del molino de las Aceñas, con la marea llena (M. Lara).
La presa y el molino de las Aceñas vistos desde la orilla de El Ponto, año 1988 (M. Lara)
Este molino de mareas fue una de las principales fábricas de harinas de Galicia en el siglo XIX, recibiendo el trigo desde Ucrania y América. El edificio tiene una planta en forma de T y cuenta con el molino, los almacenes, una casa de recreo adosada y una vivienda. Es un molino hidráulico (a través de una compuerta giratoria se permite la entrada del agua de la Ría) de mareas, por lo que carece de un flujo constante de agua, contando con un tiempo limitado de molienda, condicionado por el ritmo de las mareas. La presa constituye un elemento esencial del molino y cuenta con una capacidad de 50.000 metros cúbicos. En la actualidad se encuentra inundada de lodos, debido a la falta de depuración de la Ría de Ferrol.
Molino de las Aceñas en agosto de 2018 (Carlos Rodríguez).
Un molino que se encuentra en la actualidad en un pésimo estado de conservación, si a eso le añadimos la gran contaminación de esa zona, agravada por los vertidos de MEGASA, tenemos uno de los puntos críticos de la Ría de Ferrol.
Molino de las Aceñas en mayo de 2020. En la época del la pandemia del CoVid-19 (Carlos Rodríguez).
Pintura al óleo del Molino de las Aceñas realizado por Evaristo Vidal (año 2015)
Pintura del Molino de las Aceñas realizada por Evaristo Vidal (Foto de Carlos Rodríguez).
La playa de Cariño (Ferrol) está situada en la entrada de la Ría de
Ferrol, a 4 kilómetros de la ciudad ferrolana. Tiene una extensión de 90
metros de largo por 25 de ancho. En los últimos años (como en muchas
playas antes poco frecuentadas) ha aumentado mucho el número de
visitantes estivales.
Playa de Cariño vista desde la carretera que lleva al Puerto Exterior (julio de 2015). Foto de Carlos Rodríguez.
El estado habitual del mar es aguas tranquilas, por lo que es muy adecuada para el baño. La composición de la playa es arena dorada y rocas, con una calidad de las aguas muy buena.
Playa de Cariño en julio de 2015. Foto de Carlos Rodríguez.
La que era antiguamente una playa con una gran calidad de aguas ya que estaba casi fuera de la ría, en la actualidad tiene muy cerca el Puerto Exterior de Ferrol, con lo cual la calidad de las aguas ya no es la de antes, oliendo en en ocasiones a gasolina y aflorando placas de hidrocarburos. La construcción del Puerto Exterior de Ferrol varió las corrientes que ahora remansan en la playa de Cariño. Más información: http://sosoceanos.blogspot.com.es/2010/08/las-mareas-vivas-sacan-la-placa-de.html
Playa de Cariño en Noviembre de 2005 desde un Beneteau Oceanis Clipper 321. Foto de Carlos Rodríguez.
Faro de Punta Candieira (Candelaria) en Cedeira. Una costa que quita el hipo, con el acantilado más alto de Europa Continental, más adelante, en Garita de Herbeira (614 metros). En la zona de este faro se empieza a adivinar la grandiosidad de este increíble tramo costero que va desde Cedeira hasta Cabo Ortegal. Como curiosidad, esta zona, junto con Estaca de Bares, da siempre las máximas ráfagas de viento en los temporales, con rachas máximas que superan los 150 kilómetros por hora.
El acceso al mismo se hace a través de una increíble carretera
estrecha, serpenteante y con unos desniveles de vértigo. Como anécdota
que gira en torno al Faro de Punta Candelaria o, también
llamado Punta Candieira, es conocida la historia de un camionero alemán
que transportaba guías telefónicas a bordo de un gran trailer, el cual,
por equivocación, tomó una ruta equivocada y llegó al faro sin saber que
allí terminaba
la carretera y sin posibilidad de dar la vuelta debido a la estrechez de
la carretera, lo que obligó a desplazar una grúa a la
zona. La crónica de la peripecia vivida por el camionero teutón:http://www.lavozdegalicia.es/hemeroteca/2001/01/27/396662.shtml
Se ve la sinuosa carretera que llega hasta el faro de Punta Candieira
El suceso acaecido un jueves 17 de octubre de 1957, cuando el destructor Ciscar (perteneciente a la clase Churruca) varó a la entrada de la ría de Ferrol debido a la intensa niebla.
Los cronistas del ABC indicaban que el buque varó en las piedras junto a la altura del Castillo de San Cristobal, justo donde se produce el estrechamiento del canal de entrada. El buque se perdió rápidamente al montar sobre las piedras e inundarse las cámaras de máquinas y de calderas. Al estar el buque a muy pocos metros de la costa no hubo de lamentar ninguna pérdida de vidas humanas.
Según la documentación oficial consultada, el problema tuvo su origen en
el fenómeno de
superrefracción experimentado en el radar cuando entraba en la ría de
Ferrol
con una visibilidad prácticamente nula debido a la niebla. En ese
momento el buque estaba al mando del Capitán de Fragata Pedro
Martínez-Albial.
El diario ABC, en su edición de dos días más tarde, minimizó
la pérdida argumentando que se trataba «de un destructor de más de 30 años de
servicios que por su mal estado y falta de eficiencia militar fue dado de baja
de la Flota, y actualmente solamente prestaba servicio muy reducido en la
Escuela Naval de Marín [...] pendiente únicamente de dictarse las órdenes para
su desguace...». Vamos, que poco menos que fue una suerte que se perdiera.
A veces, sin saber el motivo, te dejas llevar por un impulso, agarras la
cámara, encuadras rápidamente y disparas sin saber si esa foto va a
merecer la pena, porque al final sabes que solo unas pocas de las que
haces son las que te llaman la atención.
Una vez examinadas todas las de ese día, resulta que esa instantánea hecha al azar es de todas la que más te llama la atención porque te evoca cosas. Ésta en concreto me habla de cierta melancolía, de la soledad compartida y de la fugacidad de cada instante, también de lo rápido que se convierte lo experimentado en un recuerdo, aunque sea una caminata por una playa.
Son instantes que no volverán y que al final marcan lo que es es nuestra existencia: una colección de momentos vividos de manera consciente o inconsciente. Quizás la clave sea vivir cada experiencia como si fuera la última. La vida con mayúsculas no se deja planificar, hay que sentirla como el aire marino que vivifica nuestros sentidos y nos conecta con el medio natural, que hemos abandonado en gran medida en nuestras ciudades de cemento, crispación, polución y ruido.